lunes, 22 de mayo de 2017

La verdad sobre la violencia doméstica

Erin Pizzey fue la primera persona en organizar un refugio para mujeres víctimas de violencia en el hogar, pero las feministas la odian. Fruto de su trabajo, pronto empezó a discrepar de la línea oficial contra el "patriarcado" que señala al varón como culpable único e inevitable.

Erin Pizzey fue la primera persona en abrir un refugio para mujeres maltratadas.
Erin Pizzey fue la primera persona en abrir un refugio para mujeres maltratadas.
Apenas dos años después de que las revueltas del mayo francés de 1968 lanzaran de forma definitiva a la arena política el feminismo de raíz marxista que mutó al capital por el hombre como enemigo a abatir, Erin Pizzey ya estaba combatiendo la violencia familiar.
Nacida en 1939 en China por motivo del destino diplomático de su padre, en 1971 puso en marcha en los arrabales londinenses de Chiswick la primera casa de acogida para mujeres maltratadas que se conoce.

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En vez de ser recordada por el movimiento feminista, Pizzey pronto se vio señalada y perseguida por negarse a que la ideología política le impidiera ver la realidad que ella se había propuesto atajar.
Tal fue su empecinamiento en no doblegarse a los postulados marxistas del feminismo militante que la reacción violenta no se hizo esperar y en 1981 tuvo que irse a vivir a los Estados Unidos. La persecución se mantuvo allí y vivió en las Islas Caimán e Italia antes de volver a Londres a finales del pasado siglo.
“Desde el principio yo era consciente de que la violencia doméstica no era una cuestión de sexo”
Estas son algunas de las verdades de Erin Pizzey que el feminismo no ha logrado digerir:

La violencia no tiene sexo

“Desde el principio yo era consciente de que la violencia doméstica no era una cuestión de sexo. De las primeras cien mujeres que entraron en el refugio, sesenta y dos eran tan violentas, o en algunos casos más violentas, que los hombres que habían dejado atrás”.
“Ambos sexos son lesionados cuando se exponen a la violencia y cualquier sexo puede convertirse en víctima o agresor. Mucha de la violencia puede ser consensuada, es decir, ambos compañeros son violentos creyendo cada uno que el otro es el agresor”.

La violencia se aprende, no es por sexo

“La violencia en las relaciones interpersonales es un patrón de comportamiento aprendido en la infancia temprana. Algunos chicos que son expuestos a la violencia de manos de sus cuidadores primarios, generalmente madres y padres, interiorizan el comportamiento abusivo y en adelante utilizan la violencia y el abuso como una estrategia de supervivencia”.

Erin Pizzey posa con miembros de la banda de rock The Who en su refugio para mujeres agredidas en los 70.
Erin Pizzey posa con miembros de la banda de rock The Who en su refugio para mujeres agredidas en los 70.

Existen mujeres violentas

“Las estadísticas británicas muestran que la violencia doméstica se reparte casi equitativamente entre hombres y mujeres. Da igual lo mucho que lo digas o que lo señales”.

Existe una “industria del maltrato”

“Un gigantesco plan propagandístico ha sido perpetrado y se han realizado estadísticas insostenibles para alimentar una política ideológica desatrosa y dañina, que ahora es una industria de un billón de dólares en todo el mundo, que discrimina a muchos padres y hombres inocentes”.
“La feministización de la familia y de la sociedad occidental ha causado que los hombres se conviertan en unos parias”

El daño de la mujer víctima, indefensa e infantil

“El movimiento feminista rechazó resolutivamente cualquier argumento en el que las mujeres pudieran tener responsabilidad en su elección de relaciones. La imagen de mujeres como víctimas, como indefensas e infantiles dependientes de los brutales hombres a lo largo del mundo, ha dañado las relaciones entre los sexos”.

El feminismo ha hecho un ‘paria’ al hombre

“La idea de que la familia es un peligro para las mujeres y los niños ha destrozado mucho de nuestros tradicionales conceptos sobre el matrimonio. La feministización de la familia y de la sociedad occidental ha causado que los hombres se conviertan en unos parias y en una fuente de ridículo a los ojos de sus hijos”.

La “patraña” de echar la culpa al patriarcado

“El objetivo, en vez de ser el capitalismo se cambió al patriarcado. Todo era culpa de los hombres, del poder que los hombres tienen sobre las mujeres. Y la segunda parte del argumento era que todas las mujeres son víctimas de la violencia de los hombres, que se debe al patriarcado. Y eso es una patraña”.
 http://www.actuall.com/familia/las-7-ideas-por-las-que-el-feminismo-odia-a-la-exfeminista-erin-pezzy-la-primera-mujer-que-ayudo-a-maltratadas/

viernes, 19 de mayo de 2017

Padre impide un aborto

SENTENCIA HISTÓRICA

Resolución judicial impide continuar con interrupción de embarazo ante demanda del padre

23.02.2017

MONTEVIDEO (Uypress) - Este 21 de febrero, en un juzgado del interior, la jueza actuante resolvió acceder a la demanda de un padre ante la decisión de su pareja de proceder a la interrupción del embarazo según lo establecido en la Ley 18,987. También se elevó la demanda a la Suprema Corte de Justicia por el recurso de inconstitucionalidad presentado.

Se trata de una situación única hasta el momento en Uruguay, luego que se promulgara la ley que permite la interrupción del embarazo.
Una pareja, en el marco de relaciones consentidas, produce un embarazo. La mujer no quiere seguir adelante con el mismo. Comienza las gestiones para interrumpirlo. El hombre no está de acuerdo con su pareja y le manifiesta que él si quiere tener a su hijo/a. Cuando ve que no puede convencer a su pareja le manifiesta que él se hará cargo de niño/a y todo lo que sea necesario. Su pareja no cambia de opinión.
Las diferencias entre ambos llevan al padre a interponer una acción legal que lo ampare en su derecho y en el derecho de niño/a en gestación.
Este 21 de febrero la jueza actuante resolvió "Hacer lugar a la demanda de amparo, disponiéndose la suspensión por parte de XXX XXXX (omitimos nombre de la institución de salud) del proceso previsto en la Ley 18,897 respecto de la Sra. xxxxxx, dirigido a la interrupción del presente embarazo atento a la falta de prueba por falta de registro en el cumplimiento de los requisitos previstos en Art. 3 Inc 1ª de de dicha ley" y agrega " Comuníquese al MSP- a la Dirección General de Secretaría del dicho ministerio lo resuelto a los efecto de ser tenido en cuenta si corresponde".
La demanda presentada tiene dos reclamos, por un lado el amparo y por otro la inconstitucionalidad de la ley. Es así que dice la jueza en su sentencia "el encuadre jurídico del tema por el que presenta la acción de amparo, analiza sus elementos, plantea también la acción de inconstitucionalidad, y solicita la adopción de medidas cautelares de protección para salvaguardar la vida de su hijo prohibiendo continuar procedimientos tendientes a poner fin al embarazo de la accionada, teniendo presente que el bien supremo a proteger es la vida, derecho superior e inalienable, que se encuentra por sobre cualquier otro derecho de terceras personas y que como tal debe de prevalecer".
El amparo fue concedido por la jueza actuante y el recurso de inconstitucionalidad fue remitido a la Suprema Corte de Justicia. La medida de amparo es compleja en el sistema judicial y su uso está claramente delimitado. En tanto, en este caso, la jueza dictaminó en su sentencia que "es procedente la acción instaurada por la parte actora, entendiendo que no tienen otra acción o forma legal de obtener reconocimiento a su derecho en tiempo como para evitar la lesión al derecho humano a la vida de su hijo".
En otro pasaje de esta sentencia, seguramente histórica en el derecho uruguayo, dice la jueza "Toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente". También agrega que la continuación del procedimiento de interrupción del embarazo "significa un daño violatorio de los derechos de la personalidad, consagrados en los art 72 y 332 de la Constitución Nacional, dado que se lesiona el derecho a la vida del concebido".
Un pasaje de la sentencia destaca que "la ley no puede entenderse e interpretarse como una operación matemática que con todo respeto parece que se pretende: vio al médico, vio al equipo, expresó razones - etapa que no fue asentada-, está dentro de las doce semanas = corresponde la interrupción del embarazo". Dice a continuación que "La propia ley 18.8987 en sus principios generales establece la garantía que brinda el ESTADO al derecho de procreación responsable y consciente, reconoce el valor social de la maternidad, tutela la vida humana".
También expresa la sentencia de la jueza actuante que "Por eso debe de existir seriedad en la aplicación e interpretación de esta ley junto a todo el sistema jurídico nacional, so pena de que quienes son directamente perjudicados queden en estado de auténtico desamparo, en forma irremediable. Y entonces esto justifica la actuación inmediata de la justicia, a requerimiento del progenitor, que pide se protejan los derechos de su hijo y se adopten medidas de protección, pues de lo contrario se dejaría en la indebida indefensión los derechos del concebido".
La jueza reconoce los derechos de la mujer sobre su vida reproductiva y expresa que "No cabe duda que la mujer tiene derecho a decidir sobre su capacidad o autonomía reproductiva, como planear su familia, a estar libre de interferencias al tomar esas decisiones. Y todos esos derechos pueden ser ejercidos en plenitud antes del embarazo, al tener la mujer a su disposición cada vez con mayor amplitud". Pero agrega que "Una vez producido el embarazo la situación es otra porque al haber un ser humano nuevo con derechos inherentes a su condición de tal protegidos legalmente, la decisión de interrumpir el embarazo no atañe solo a su cuerpo sino que realmente también afecta a otro ser humano, con vida, la vida que tutela en sus principios generales la misma ley 18.987".
En las "CONSIDERACIONES FINALES" de la sentencia dice la jueza "dado lo opinable y discutible que puede ser el tema, la suscrita quiere dejar expresado el profundo respeto desde el punto de vista humano y jurídico que por cada uno de los integrantes del proceso y de sus posiciones siente, y que la decisión a la que se arriba ha sido claramente explicitada y fundada, sin perjuicio de mejor o diferente opinión obviamente".
Uypress consultó al Dr. Federico Arregui, patrocinante de la demanda iniciada por el padre, para que nos diera su opinión sobre la Ley 18.987.
"Creo que la Ley 18.987, que reguló lo que se denominaba aborto, y lo despenalizó, y permite a la mujer disponer sobre la interrupción del embarazo dentro de las 12 semanas, este fallo y esta situación concreta, lo que demuestra es que hay una aspecto de la ley que no fue contemplado por los legisladores y que debería ser modificado. En este caso concreto había un hombre, el papá de la criatura, que quería que el niño nazca, quería hacerse cargo tanto afectivamente como económicamente pero la mujer igualmente quería abortar. Inclusive él llegó a manifestarle  que estaba dispuesto a que se lo dieran, ni bien naciera, para él criarlo. Creo que es injusto con el hombre, que quiere ser un buen padre, no escuchar su voz y que sea atendible en situaciones como esta. El legislador no previó esto, el legislador no puede prever el universo de situaciones que se pueden darse en la realidad. Lo bueno es que el Poder Judicial, ante un caso concreto, es capaz, utilizando todos los instrumentos jurídicos que se posee en un república, que no es solamente la Constitución y las leyes sino también los pactos internacionales que están mencionado en la sentencia como la Convención Interamericana de Derechos Humanos y la Convención Interamericana de Derechos del Niño y el Adolescente, que hablan del 'concebido', marcan un antes y un después en el Uruguay. Ahora está en la cancha de los legisladores darse cuenta que aquí hay un caso que debe ser contemplado con un pequeña modificación a la ley. Cuando la mujer quiere abortar, pero hay un papá que quiere hacerse responsable de ese niño, no se active el sistema de interrupción voluntaria del embarazo. Es cierto que la mujer es dueña de su cuerpo y puede hacer de él lo que desee, pero no deja de ser menos cierto que esa criatura que ella tiene en su interior, para algunos por lo divino de la concepción y para otros por la naturaleza de la evolución humana, no parecería justo que decidiera simplemente ella privarle de la vida a una criatura inocente, que por más que no haya nacido el feto dentro de la panza de la mamá siente las agresiones y los estímulos externos".



Milton A. Ramírez
mramirez@uypress.net
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias
http://www.uypress.net/auc.aspx?75331

jueves, 18 de mayo de 2017

La cirugía no te convierte en mujer


Asegura extransexual arrepentido

«La cirugía no te convierte en una mujer»

Walt Heyer, ex transexual que se arrepintió del cambio de sexo luego de su encuentro personal con Dios contó su historia durante una conferencia de Courage en Phoenix.

(ACI/InfoCatólica) «La cirugía no te convierte en una mujer», aseguró recientemente Walt Heyer, ex transexual que se arrepintió del cambio de sexo luego de su encuentro personal con Dios.
Heyer contó su historia durante una conferencia de Courage en Phoenix (Estados Unidos) entre el 9 y 11 de enero de 2017, a la que asistieron docenas de miembros del clero y apostolados de todo el país que buscan servir mejor las personas que experimentan atracción por el mismo sexo o afrontan el tema de la transexualidad.

Inicio de sus problemas

Heyer recuerda el momento en que comenzó a querer ser niña: a los cuatro años su abuela lo obligaba a colocarse vestidos, e incluso, le confeccionó uno.
Aquel fue un secreto que el niño no reveló a sus padres a petición de su propia abuela.
«Ese vestido puso en marcha una vida llena de disforia de género, abuso sexual, alcoholismo, drogas, y finalmente, una cirugía de cambio de sexo innecesario. Mi vida fue destrozada por un adulto de confianza que disfrutó de vestirme como una chica», aseguró en su testimonio.
A la edad de 7 años, Heyer llevó a casa el vestido y lo escondió en uno de sus cajones. Al poco tiempo su madre lo encontró y se lo reprochó. Fue entonces cuando decidió contarles a sus padres que su propia abuela lo había vestido como una niña durante años.
Los padres de Heyer no tenían el vocabulario ni los recursos para saber cómo manejar la situación. Su padre reaccionó por miedo e implementó medidas disciplinarias muy severas.

Abuso sexual familiar

Un tío de Heyer se enteró de la historia y comenzó a burlarse de él. Eventualmente, abusó sexualmente del niño.
«Usted ve que las personas que tienen un pensamiento desordenado están sufriendo. El problema es que no sabemos qué hacer con ellos», dijo Heyer.
El deseo de ser una mujer –ser alguien más que el niño maltratado y herido– permaneció con Heyer en la adultez, a pesar de haberse casado con una mujer y tener dos hijos.

Cirugía de cambio de sexo

A los 42 años, se realizó una operación quirúrgica de cambio de sexo y le pidió a sus amigos que comenzaran a llamarlo Laura Jensen.
«Comenzó como una fantasía y continuó del mismo modo, porque la cirugía no te convierte en una mujer. No es más auténtico que una falsificación de 20 dólares. No puedes cambiar a una persona biológicamente hombre en mujer», detalló.

Petición a la Iglesia

En su conferencia, Heyer aseguró que lo que debe hacer la Iglesia es desafiar con suavidad pero con firmeza a la gente, en lugar de afirmarlos en la disforia de género.
«Si los afirmamos en los géneros cambiantes, en realidad estamos siendo desobedientes a Cristo, porque eso no es lo que son. Los hizo hombre y mujer», aseguró.
También dijo que los sacerdotes y los que están en el ministerio en la Iglesia necesitan estar mejor informados sobre las consecuencias físicas y emocionales a largo plazo de la cirugía de cambio de sexo.
«Porque no estamos hablando de las consecuencias. Solo estamos hablando de la transición, que se ve bien entre 8 a 10 años», pero que –asegura– en ese punto muchas personas desean volver a su sexo original.
Después de menos de 10 años, y una experiencia de conversión, Heyer lamentó su cirugía y deseó vivir como un hombre de nuevo.
Ahora dirige un sitio web llamado sexchangeregret.com, donde cientos de personas lo contactan cada año, compartiendo sus propias experiencias similares.
 http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=28653

miércoles, 17 de mayo de 2017

Los hermanos de los niños abortados

“Mi mamá no sabe que yo descubrí el aborto que tuvo. Ella sufre y yo quiero ayudarla, pero no se cómo”.
Anne me contó esto cuando vino a buscar consejo y ayuda. Ella había oído una conversación en la que su madre hablaba sobre un aborto en el pasado. Anne no sabía qué hacer, ni qué decirle a su mamá – y su mamá estaba desesperada.

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La niña sabía que su madre estaba sufriendo, pero también sabía que necesitaba expresar su propio dolor por aquella noticia.
Por eso, dudaba en acercarse. Se sentía sola, aislada; buscaba un lugar donde alguien comprendiera lo que estaba sucediendo y, al mismo tiempo, no juzgara a su mamá, a quien ella amaba y sentía que necesitaba ayudar.

Anne estaba sola

Con alrededor de 55 millones de abortos realizados en Estados Unidos, existen otros millones de niños como Anne que han perdido a un hermano que ni siquiera había nacido. Algunos supieron del aborto sin que los papás lo dijeran; otros, fueron los propios papás quienes les dijeron; otros aún en que existe aquella sensación de que falta alguien.
Andrew, que había siempre deseado un hermano más grande, explicó así su reacción cuando la mamá le contó que había tenido un aborto: “De repente, toda mi vida empezaba a hacer sentido – cada angustia, cada tristeza. Yo había sentido la partida de mi hermano en mi corazón durante toda mi vida”.
Muchos hermanos de niños abortados expresan experiencias parecidas de “haber sabido siempre” que faltaba alguien y haber logrado entender pedazos de su historia al descubrir el hecho.
La decisión de contar, cuándo hacerlo y si es necesario contar al niño sobre un hermano abortado requiere discernimiento.
Revelar al hijo el secreto de un aborto y quitarle ese peso de los hombros no engloba la cuestión. Oír al propio hijo decir “yo te perdono” no disminuye el impacto que el aborto ha dejado en tu vida. El hecho de que no comparta sus sentimientos contigo no quiere decir que tu hijo no sufra las consecuencias por la pérdida del hermano. Él va a enfrentar muchas cuestiones que rodean el aborto. Muchas veces, los niños no comparten esos sentimientos negativos con los padres porque no quieren causar más dolor a aquellos que aman: ellos sabes que los papás ya sufren con ello.

¿Por qué él no?

Magaly me confió: “Después del aborto que tuvo mi madre, yo empecé a no sentirme bien con mis papás, incluso sabiendo que ellos me amaban y que siempre habían cuidado de mí. Yo sentía que necesitaba ‘merecer’ su amor, que necesitaba justificar, de algún modo, el hecho de que ellos me ‘permitieran’ nacer”.
La realidad de estar vivo cuando tu hermano no lo está es difícil de enfrentar, incluso cuando, en la mayor parte de los casos, el aborto supuestamente no tenga nada que ver con el hermano vivo, haya él nacido antes o después. Surge, en muchos casos, un sentimiento de “¿por qué yo estoy aquí y mi hermano no?”. Y también surgen preguntas: “¿Será que yo estaría aquí si él hubiera nacido?” ¿Será que mi nombre sería el mismo?”.
Las preguntas son muchas, pero, con frecuencia, no existe quien ayude a los niños a responderlas. Un niño me dijo: “Yo habría querido no descubrir nada sobre el aborto, pero oí unas conversaciones que me hicieron sospechar. Cuando yo tenía 11 años, le pregunté a mi mamá si ella había pensado en abortar. Ella me respondió de una manera gentil y honesta “sí”. Estábamos en la cocina. Yo recuerdo que tuve que salir”.
“Cuando estuve solo, sentí que las piernas me temblaban. Empecé a llorar en silencio, controlando el llanto. Yo amaba con todo mi corazón a mis tres hermanos que estaban vivos. De muchas formas, mi identidad tenía que ver con ellos. No lograba entender por qué mi madre pensaba que yo podría no amar de la misma manera a mi hermano abortado”.
En medio del sufrimiento existe, de alguna forma, la misericordia de Dios. Encontrar ayuda para aliviar el dolor y aprender las dinámicas implícitas del aborto y su influencia es muy importante para comenzar a rehacerse. Dios puede transformar ese intenso sufrimiento y traer paz, perdón, reconciliación y alegría a las familias desgarradas por el aborto, si se acercan a Él.
Teresa Bonopartis es directora en Estados Unidos del programa post aborto Lumina. También ha colaborado en el desarrollo del modelo pastoral post aborto Entering Canaan.
 http://es.aleteia.org/2017/02/22/mama-por-que-lo-hiciste-yo-queria-un-hermano/

martes, 16 de mayo de 2017

Tolerancia

Tolerancia: un valor frecuentemente citado, vaciado de contenido y monopolizadoLa tolerancia hacia las personas es algo lícito y conveniente, no así la aprobación del mal moral o del error: estos permanecerán siempre como reprobables.
Por: Jorge Enrique Mújica, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores
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La tolerancia es uno de los valores que hoy por hoy están más a flor de piel en la vida de tantos seres humanos. Pero su auge, sobre todo a partir de los movimientos juveniles de los años 60´s del siglo pasado, ha fraguado una idea que quizá imperceptiblemente se apartó de la concepción original del concepto.
Actualmente la palabra tolerancia se usa recurrentemente como sinónimo de respeto ante los actos o modos de pensar del otro, incluso cuando no se está de acuerdo.
El concepto de tolerancia nació en un contexto religioso, concretamente en el de la segunda mitad del siglo XVII, cuando aquella famosa frase cuius regio, eius religio (de tal reino, tal religión) era realidad: los príncipes y reyes imponían a sus súbditos la propia religión. Debemos al inglés John Locke las bases y el desarrollo primario de la palabra, explícitamente tratados en su Carta sobre la tolerancia, inicialmente publicada en lengua latina. Así, la tolerancia estuvo vinculada desde el comienzo al derecho a la libertad religiosa.
Desde un comienzo tolerancia también implicó un contenido moral en cuanto que hacía relación a soportar un mal, tanto en el orden práctico (los pecados), como en el orden especulativo (los errores), cuando existían razones para ello.
En nuestros días se da de hecho una confusión. Y es que tolerancia no significa respeto al error o al “pecado” cuanto a la persona que vive en el error o en el pecado. En este marco no se puede aplicar el valor de la tolerancia pues eso implicaría atentar contra el derecho a la verdad, al bien y a la libertad. Tolerar no significa permitir el mal.
La tolerancia hacia las personas es algo lícito y conveniente, no así la aprobación del mal moral o del error: estos permanecerán siempre como reprobables.
Por otra parte, suele olvidarse una dimensión más de la tolerancia que es aportación netamente cristiana. Se trata de la “caridad” aplicada al valor “tolerancia”. ¿Qué significa esto en la praxis? Que no se trata únicamente de soportar al que yerra o al que vive en el mal, también implica una preocupación por él, un acompañamiento, e incluso una conversión a la verdad y al bien. Se le respeta pero respeto no significa indiferencia o despreocupación; la tolerancia auténtica acompaña y se ocupa. Precisamente por eso se convierte en cercanía y no en olvido.
Desgraciadamente algunos han querido monopolizar el valor de la tolerancia para aplicársela exclusivamente a sí mismos y, además, lejos de su significado real. En nuestros días se usa la bandera de la tolerancia para justificar la mentira y el error. Y cuando alguien osa, con respeto y desapasionamientos, tratar de encauzar hacia la verdad y el bien, o simplemente recordarlos, se le tacha de “intolerante”.
En este sentido, ¿no deberían vivir también la tolerancia quienes han querido monopolizar el uso de la palabra y dotarla de un falso contenido? Ahora todos aquellos que reivindican la verdad sobre la inviolabilidad de la vida, desde la concepción hasta su término natural, de la familia fundada en un matrimonio de por vida entre un hombre y una mujer, sobre la libertad religiosa o sobre el derecho de los padres a la educación de sus hijos según sus convicciones, son estigmatizados como “intolerantes” y se les exige respeto. Quienes piden tolerancia hacia su modo de ser, pensar o vivir, ¿no estarían en la misma obligación de profesar lo que piden hacia quienes piensan distinto y además dan argumentos para ello?
Ciertamente no se puede olvidar que la tolerancia nunca se podrá entender como monólogo. La tolerancia es también un “diálogo” en el sentido etimológico del término: dos palabras en camino hacia un destino común de avenencia. Y sería erróneo perder de vista que el fondo de ese diálogo debe ser el respeto, la mutua comprensión, el interés por el otro, y que la verdad y el bien son sus metas finales. La tolerancia excluye el relativismo.
 http://es.catholic.net/op/articulos/8265/

lunes, 15 de mayo de 2017

Transexualidad infantil y consentimiento informado

Los antecedentes de Alfred Kinsey
Distintos expertos han colaborado enviando al Supremo textos jurídicos y científicos relacionados con el caso. Uno de estos “amicus curiae” es el de Judith Reisman, fundadora del Instituto de Protección del Niño y profesora en la Facultad de Derecho de la Universidad de Liberty (Virginia). Ella es una experta mundialmente conocida en temas de abuso infantil y por haber refutado de manera contundente las tesis del sexólogo Alfred Kinsey (1854-1956), uno de los padres del movimiento transgénero y que ayudó a poner las bases de la ideología de género.


Alfred Kinsey autorizó experimentos con niños para intentar demostrar que disfrutaban con las relaciones sexuales

El legado de Kinsey perdura todavía hoy. Él creía que todos los actos sexuales son legítimos, incluyendo la pedofilia, la zoofilia, el sadomasoquismo o el incesto. Incluso autorizó experimentos para así recoger información que justificara su visión de que los niños de cualquier edad disfrutan teniendo relaciones sexuales.

Y el transexualismo entró también en su repertorio cuando se le presentó el caso de un niño que quería ser niña. Kinsey consultó con un conocido suyo, un endocrinólogo llamado Dr. Harry Benjamin. Los travestis, hombres que se vestían como mujeres, eran conocidos. Kinsey y Benjamin vieron a este niño como una ocasión para cambiar al travesti físicamente, mucho más allá de los vestidos y del maquillaje. Kinsey y Benjamin se convirtieron en colaboradores profesionales en el primer caso de lo que Benjamin más tarde llamó “transexualismo”.

Los peligros de la agenda transgénero
Conociendo los antecedentes históricos de este movimiento, Reisman aporta datos científicos que alertan de que la agenda transgénero daña a los niños y perjudica a los estudiantes.

En primer lugar, esta experta explica en su escrito al Tribunal Supremo, tal y como recoge Mercatornet, que la promoción de los “niños trans” fomenta los “protocolos médicos experimentales” que cambian completa e irreversiblemente la vida de los afectados y que “no cumplen con los dictados de la ética médica”. En su opinión, detrás de esto está la agenda de una ideología que “amenaza el bienestar físico, mental y emocional de los niños”.

Una de las claves: el consentimiento informado
Sin embargo, su argumentación principal se centra en otro aspecto: el consentimiento informado.

Su escrito indica que los promotores de la ideología de género piden una intervención más temprana con los niños a través de fármacos y hormonas. “Estos protocolos crean esterilidad irreversible y otros efectos que cambian la vida de los niños, ya que los menores con cerebros inmaduros, son incapaces de dar su consentimiento informado. Tampoco lo pueden dar los padres este consentimiento informado para estos protocolos porque las consecuencias a la largo plazo de estas intervenciones tempranas son desconocidos”, explica Judith Reisman.


Judith Reisman ha escrito varios libros y cientos de artículos que tratan sobre las consecuencias de las investigaciones de Kinsey en la legislación y la política pública

Ahondando en este punto, esta experta explica al Supremo que “la neurociencia ha documentado que los cerebros de los niños son cognitivamente inmaduros hasta ya entrados en los veinte años. Los científicos pueden mapear digitalmente cómo se desarrolla el cerebro, y han encontrado que las partes del cerebro que permiten la transformación de conceptos complejos, tales como la ‘identidad de género’, la evaluación de riesgos y la toma de decisiones informadas son los últimos en madurar".

Los niños no pueden tomar esta decisión; los padres, tampoco
De este modo, Reisman concluye que los niños no sólo legalmente no pueden dar su consentimiento para estos tratamientos sino que también “cognitivamente son incapaces de dar su consentimiento informado”.

A su juicio, “el consentimiento informado es un requisito ético fundamental, sobre todo cuando, como es cierto en estas primeras intervenciones, el tratamiento es irreversible”.

El Código de Núremberg
Incluso, la que fuera investigadora principal de la Oficina de Justicia Juvenil sobre el abuso y la pornografía infantil del Departamento de Justicia recuerda el Código de Núremberg, que se desarrolló tras los experimentos atroces realizados con seres humanos por los nazis.

Este código dice, según reproduce Reisman, que “la persona implicada debe tener capacidad legal para dar consentimiento; su situación debe ser tal que pueda ser capaz de ejercer una elección libre, sin intervención de cualquier elemento de fuerza, fraude, engaño, coacción u otra forma de constreñimiento o coerción; debe tener suficiente conocimiento y comprensión de los elementos implicados que le capaciten para hacer una decisión razonable e ilustrada. Este último elemento requiere que antes de que el sujeto de experimentación acepte una decisión afirmativa, debe conocer la naturaleza, duración y fines del experimento, el método y los medios con los que será realizado; todos los inconvenientes y riesgos que pueden ser esperados razonablemente y los efectos sobre su salud y persona que pueden posiblemente originarse de su participación en el experimento”.

 http://www.religionenlibertad.com/caso-mas-esperado-del-lobby-lgtb-llega-supremo--55042.htm

viernes, 12 de mayo de 2017

Daños de los hijos de homosexuales


El documento ha generado una violenta reacción en organismos pro-gay

Conclusiones de un informe sociológico: daños y déficits en niños criados por parejas del mismo sexo

¿Quién defiende los derechos de estos niños vulnerados? Es la interrogante que surge de una sólida investigación psicosocial desarrollada por académicos de distintas universidades de los Estados Unidos. La investigación concluye que los jóvenes criados por parejas del mismo sexo, son más proclives a problemas mentales, relaciones menos estables y mayor tasa de criminalidad.


(Portaluz/InfoCatólica) «Los niños criados en hogares homosexuales tienen un promedio más bajo en niveles de ingresos económicos cuando son adultos, y padecen más problemas de salud física y mental, así como mayor inestabilidad en sus relaciones de pareja». Es una de las conclusiones del estudio realizado por el destacado profesor Mark Regnerus, asociado de Sociología en el Centro de Investigación sobre la Población, de la Universidad de Texas. Sin temor afirma que se expone a graves riesgos a los niños que son adoptados o criados por parejas del mismo sexo.
El análisis es parte del «Estudio de las Nuevas Estructuras Familiares (New Family Structures Study)», cuyos contenidos fueron validados y difundidos por la prestigiosa revista científica Social Science Research.
Regnerus, junto a ocho científicos de las ciencias sociales provenientes de distintas universidades norteamericanas, analizaron miles de datos obtenidos con una encuesta aplicada durante el año 2011 a 2.988 jóvenes de 18 a 39 años, entre los cuales habían personas criadas por adultos (padres biológicos o no) que en algún momento de sus vidas tuvieron, o mantenían al momento de la encuesta, una relación homosexual.
La encuesta se aplicó también a jóvenes de perfiles similares, pero criados en otros entornos familiares (considerando para su muestra a familias naturales, adoptivas, divorciados, monoparentales). El número de entrevistados, diversidad y rigor estadístico hacen de esta encuesta el instrumento de medición más fiable a la fecha.

Niñas y niños vulnerados que esperan reparación y justicia

El estudio denuncia que un 40 % de los hijos de parejas gay o lesbianas ha contraído una enfermedad de transmisión sexual, versus el 8% de las parejas heterosexuales. Además, el 12% de los encuestados ha pensado en el suicidio, versus el 5% de los hijos criados por un hombre y una mujer. Los hijos de parejas del mismo sexo, prosigue el estudio, recurren con mayor facilidad a la psicoterapia y requieren mayor asistencia social (19% frente a 8%). A menudo son desempleados (28% contra 8%), son normalmente más pobres, menos saludables, más propensos al tabaquismo y a la criminalidad.
El profesor Regnerus identificó que los hijos de parejas lesbianas difieren en un grado estadísticamente significativo respecto de los hijos criados en familias biológicas intactas en 25 de los 40 aspectos medidos por el Estudio. De igual manera, los hijos de parejas gay ostentan un grado estadísticamente significativo en 11 de los 40 aspectos medidos, en comparación con el resto de las familias.
Los hallazgos del grupo académico liderado por Regnerus desafían categóricamente la validez de los 59 estudios citados por la Asociación Psicológica Americana (APA) que con un número muy inferior de casos y menor cruce de datos, afirmaban que no existían desventajas para los niños criados por padres gay o lesbianas.
Por el contrario, el informe hace un balance de los estudios registrados durante los últimos 10 años y correspondiente discusión académica sobre el tema, señalando que ninguno de esos estudios es metodológicamente fuerte para poder sostener la posición de la APA. Más precisamente, dice, «la estadística muestra con cierta claridad que los hijos criados por padres gay o lesbianas están, en promedio, en una desventaja significativa cuando se comparan con los hijos criados por sus padres biológicos, casados, en familias intactas».

Protestas, ataques y ocultamiento de la verdad

El documento ha generado una violenta reacción en organismos pro-gay y son escasos los medios de comunicación masiva que han dado la cobertura merecida a esta información.
El lobby gay, que se ha vuelto experto en infiltrar instituciones, exigió a la misma Universidad de Texas organizar una comisión docente que re-analizara los resultados de la investigación, llegándose incluso al extremo de incautar la computadora personal del profesor Regnerus.
Pero la comunidad científica internacional reaccionó. Un influyente grupo de científicos sociales - incluyendo a Michael Emerson, Christian Smith, Rodney Stark, W. Bradford Wilcox y Bradley Wright - defendió la validez y certeza del estudio de Regnerus.
Finalmente en declaración pública emitida el 24 de agosto, la comisión académica investigadora exigida a la Universidad de Texas concluyó que, después de «una cuidadosa revisión de los datos manejados en el estudio (…) el profesor Regnerus no ha cometido mala praxis científica».
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