viernes, 23 de junio de 2017

Psiquiatras y psicólogos contra la adopción homosexual

Psiquiatras y psicólogos expertos consideran gravisimo para los niños ser adoptados por homosexuales



Los expertos coinciden en que es una «terrible injusticia» que el adoptado no pueda contar con un padre y una madre
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México 20 Octubre 2016.- Un gran número de psicólogos, psiquiatras y pedagogos se muestran contrarios a la adopción de niños por parte de homosexuales. Sin embargo, estos argumentos científicos no son atendidos por el Gobierno socialista, que mantiene su pretensión de legislar los matrimonios homosexuales y las adopciones.
Los expertos inciden en que el debate social que se está generando es erróneo, pues se centra en defender los derechos de los homosexuales a adoptar, pero se olvida de que es el niño el depositario de este derecho. La Declaración Universal de los Derechos del Niño recoge este principio al establecer que el interés superior del niño debe ser el principio rector de los responsables de la educación del menor.
 
En una encuesta realizada por "LA RAZÓN" se pregunto lo siguiente ¿ES BENEFICIOSO PARA LOS NIÑOS QUE SEAN ADOPTADOS POR HOMOSEXUALES?
 
   Aquilino Polaino, Catedrático de Psicopatología
   «Al adoptado se le debe educación y afecto; es una terible injusticia que no pueda contar con el modelo de padre y madre, conforme a su naturaleza, indispensable para la formación de su propia identidad de género. Cualquier persona sin esa identidad está incompleta en lo más íntimo. Y si se adopta un niño es para hacer de él una persona plena».
 
   A. Vallejo-Nágera, Psicóloga
   «No deseo a ningún niño lo que no he deseado para mi misma. Me gusta, siempre me gustó, tener un padre y una madre. Cualquier otra combinación de progenitores me parece incompleta e imperfecta», declara la colaboradora habitual de prensa y radio y autora de “Hijos de padres separados”».
 
   Juan José López-Ibor, Pte. Asoc. Mundial de Psiquiatría
   «Un niño “paternizado” por una pareja homosexual entrará necesariamente en un conflicto en sus relaciones personales con otros niños. Se comportará psicoló- gicamente como un niño en lucha constante con su entrorno y con los demás. Creará frustración y agresividad. ¿Y cuántas cosas más? En definitiva, un ensayo que repercutirá en su persona».
 
   Eduardo Bonelli, Psicólogo infantil
   «Si no cuidamos la familia española, nuestra sociedad no podrá mejorar ni avanzar en ninguno de sus aspectos. Una familia necesita el equilibrio de un buen padre y una buena madre porque nadie los puede sustituir. Un niño necesita emocionalmente contar con ellos para poder evolucionar como ser humano».
 
   Enrique Rojas, Catedrático de Psiquiatría
   «El ser humano necesita firmeza y flexibilidad, autoridad y condescendencia, corazón y cabeza, fortaleza y ternura. Se trata de características complementarias que son aportadas por el padre y la madre. Es imposible una educación completa en un ambiente homosexual. Es antinatural condenar a un niño a una educación privada de padre o madre».
 
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   Charo Glez. Martín, Pedagoga
   «La sexualidad no es algo anecdótico por eso, ignorarla es prescindir de una realidad que al final se impone. El acoger a un hijo y educarle implica todo el ser, y por ello influye la orientación sexual. Los niños y niñas necesitan de la dualidad y su falta supone unas carencias insustituibles».
 
   Mónica Fontana, Especialista en Terapia Familiar
   «Si la relación entre dos mujeres o entre dos hombres es natural, ¿por qué hay una imposibilidad biológica para procrear? Además, está comprobada la mayor promiscuidad de las uniones homosexuales, que se rompen cuatro veces más. Imaginemos las consecuencias sobre los niños –tan necesitados de seguridad y de estabilidad– por un segundo abandono».
 
   Eduardo Ortiz, Psicopedagogo
   «La adopción de niños se presenta como un “derecho” para los homosexuales. Pero los discursos sobre derechos y deberes dependen también de un trasfondo de creencias y valores. Hoy precisamente, ese trasfondo está en crisis. ¿Cómo puede plantearse así la adopción de parejas homosexuales?».
 
   Jose María Sémelas, Psicoterapeuta
   «Realmente hay un consenso generalizado entre los psicólogos y los psiquiatras de que el niño o niña, por su propia naturaleza humana en formación y desarrollo continuo, necesita de un padre y de una madre y no del rol o papel que se le quiera dar a éstos», declara el psiquiatra madrileño.
 
   Fernando Trullols, Psiquiatra
   «La adopción por homosexuales, sin perder nunca el enfoque humano hacia esas personas, es inadecuada. Un niño necesia complementariedad hombre–mujer, que no se le prive de lo que ha funcionado bien durante miles de años: una familia. El interés superior del niño debe ser lo más importante». josé domingo pérez Psicólogo «Lo primordial no es el derecho a adoptar, sino el derecho de un niño que carece de padres a ser adoptado. Y, además, ser adoptado por las personas idóneas. ¿Es capaz una pareja de homosexuales de educar a un niño en todas sus posibilidades?».
 
   Vicente Villar, Doctor en Farmacia
   «Lo importante es ver si la adopción por parte de personas homosexuales es buena para los niños. El equilibrio de los dos sexos es fundamental para el desarrollo evolutivo infantil. El niño tiene derecho a ser adoptado por una pareja heterosexual para no quedar polarizado en una única dirección sexual».
 
   Jose Ignacio Prats, Psicopedagogo
   «El niño establece vínculos distintos y complementarios con el padre y con la madre. Tiene derecho a desarrollarse y a alcanzar su identidad personal donde experimente las características específicas de la feminidad y la masculinidad. No es lícito experimentar con seres humanos. Es un error antropológico».
 
   Gloria Tomás, Médico
   «Las leyes naturales establecen la alteridad sexual. De ahí surgen los hijos y ahí se ampara su protección. La adopción de homosexuales va contra la naturaleza y la felicidad humana. Supone por tanto una perversión de lo que la persona está llamada a ser»
 
   Josefina Eugui, Médico
   «La adopción de niños por homosexuales no debe ser legalizada por que debe tenerse en cuenta el bien del niño. Lo mejor para éste es la familia natural formada por un hombre y una mujer. Los estudios científicos sobre el buen resultado de la adopción por homosexuales son pocos y con fallos de realización».
 
   Javier Romero, Médico
   «La maternidad y la paternidad no son un derecho, son un acto de generosidad de los padres. Los niños que no han conocido el rol masculino o el femenino tienen una mayor tendencia a la homosexualidad que los que se han criado en familias compuestas por padre y madre, según lo demuestran los estudios»
 
   Carmen Ávila de Encío, Psicóloga
   «La psicología homosexual es contraria a la ordinaria de un varón o mujer. La orientación sexual antinatural nunca puede constituir un derecho, y esta orientación desviada propondrá modelos de conducta no adecuados. El niño tiene derecho educado en la normalidad».
 
   J. Manuel Carbonell, Psicólogo
   «En condiciones “normales” las aportaciones del padre y de la madre son mucho mejores que otros modelos. Desde los poderes públicos se debería apoyar a los padres que tienen dificultades para formar a sus hijos. Esto tendría un coste mucho mayor pero sería más rentable para la sociedad»
 
   Mar Sánchez, Psicóloga
   «El planteamiento de la paternidad es un acto de generosidad. La verdadera vocación de la paternidad no habla de los derechos de los padres, sino de los derechos de los niños. La práctica totalidad de expertos en la formación y educación de los niños se muestran contrarios a la adopción por homosexuales».
 
   Salvador Peiró, Pedagogo
   «La adopción de los niños está pensada para la salvaguarda del menor, para evitarle procesos educativos malformantes, de acuerdo con la dignidad que todo sujeto posee intrínsecamente. En general, y en todos los casos, el menor ha de prevalecer ante el adulto».

 Fuente: Marcaba

jueves, 22 de junio de 2017

No existe el tercer sexo

No existe el tercer sexo. Sino dos únicos sexos: varón y mujer. Y el transexual, término que introduce en la Medicina el endocrinólogo norteamericano Harry Benjamin, se refiere a pacientes con patologías congénitas, pero no a la existencia de un tercer sexo. De hecho, Benjamin consideraba que la persona de sexo ambiguo debía ser tratada y corregida de acuerdo con la identidad de género predominante: o varón o mujer.
Pero con el tiempo, el término médico ha ido distorsionándose en manos de los colectivos LGTB hasta adquirir un significado social, cultural y política que poco o nada tiene que ver con aquellos casos patológicos –por otro lado, sumamente excepcionales, como acredita la literatura médica-.

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Resumimos en diez puntos lo que la ciencia dice al respecto.
  1. Las personas nacen varones y mujeres, no hay término medio.- Lo primero que constatan la Medicina (a través de la genética, urología, ginecología, pediatría) es que las personas nacen o varones o mujeres, no existe término medio. ¿Por qué?
Porque “la sexualidad humana es un rasgo biológico objetivo binario (…) La norma del diseño humano es ser concebido como hombre o como mujer”, así lo afirma el Colegio Americano de Pediatras. 
Y es binaria por definición porque su finalidad más elemental no es otra que la reproducción y crecimiento de la especie. Un principio evidente por sí mismo.
  1. No nacen niños con vulva y niñas con pene. Los primeros nacen con los atributos sexuales masculinos y las segundas con los femeninos. Así lo certifican urología, la ginecología y la pediatría.
Otra cosa es que posteriormente se operen los genitales, pero es científicamente inexacto decir que nacen niños con vulva y niñas con pene.
La identidad sexual es un hecho objetivo enraizado en la naturaleza específica de la persona, que abarca mucho más que los genitales
  1. Operarse no equivale a cambiarse de sexo.- Es preciso distinguir entre sexo (que es un concepto amplísimo que abarca lo psicológico y no sólo lo hormonal) y la genitalidad. Una persona puede cambiarse los genitales pero no el sexo. Porque la identidad sexual es un hecho objetivo enraizado en la naturaleza específica de la persona, que afecta a numerosos aspectos y no sólo a los niveles hormonales o genitales.
Eso significa que hay varones que se operan pero siguen siendo varones, pero sin el aparato reproductor masculino y mujeres que se operan pero sigue siendo mujeres, pero con atributos sexuales masculinos.
  1. Algunos padecen trastornos de ambigüedad genital, pero siguen siendo varones (ellos) y mujeres (ellas).- Existen trastornos de ambigüedad genital o anomalías de los cromosomas sexuales.
Se trata, por ejemplo, de la feminización testicular, llamada también Síndrome de Morris o síndrome de insensibilidad de los andrógenos.
Y se da la hiperplasia suprarrenal congénita, trastorno que afecta las glándulas suprarrenales, las cuales producen hormonas, como el cortisol, la aldosterona o  las hormonas sexuales.
Las niñas que tienen ese trastorno podrían nacer con genitales ambiguos. Es decir, que sus genitales pueden parecer más de hombre que de mujer. Pero no son de varón.
Eso no significa que en esos casos, los varones carezcan de testículos y pene y las hembras de sus órganos reproductores. Cada uno tiene los órganos reproductores propios de su sexo, pero pueden ser más pequeños de la normal, estar atrofiados o estar ocultos.
  1. Y además son estadísticamente poco relevantes.- Se trata de desviaciones de la norma sexual binaria, raros e infrecuentes: Pueden llegar a un caso de cada 99.000
Este tipo de trastornos son muy raros y aislados, como se puede comprobar en el catálogo de trastornos genéticos de Omin (Online Mendelian Inheritance in Man). Se trata de desviaciones (término médico sin connotaciones despectivas) de la norma sexual binaria, como quien nace con malformaciones congénitas. Pero numéricamente son muy excepcionales. Tanto que son estadísticamente poco relevantes (desde 1 caso por cada 1000 hasta 1 de cada 99.000).
Así, entre las anomalías de los cromosomas sexuales, como por ejemplo el síndrome de kinefelter 48, XXXY (infertilidad y testículos atróficos) la incidencia es de 1 por cada 25.000 varones; o el hermafrodistimo verdadero (es decir que son cromosómicamente mujeres pero fenotípìcamente varones) la incidencia es de 1 por cada 20.000.
En el caso de las mujeres, tenemos el síndrome de Swyer, una disgénesis gonadal por la que  no llegan a desarrollar características femeninas secundarias, y  la incidencia es de una cada 20.000.
Y respecto a la mencionada feminización testicular, anomalía en los genes que intervienen en el desarrollo sexual, la incidencia llega, según algunos autores, a 1 por cada 99.000 varones.
Otras anomalías son tan excepcionales que los rarísimos casos que se han dado no son suficientes para elaborar estadísticas: como el pseudohermafroditismo masculino (técnicamente hipospadia seudovaginal perineoscrotal) o la hipoplasia de las células de Leydig.


Cuadro de Adán y Eva
Cuadro de Adán y Eva

  1. Las intervenciones quirúrgicas en los casos de ambigüedad sexual no son para cambiar de sexo, sino confirmar el sexo dominante.- No es lo mismo operarse porque alguien dice que se siente varón en cuerpo de mujer o viceversa (es decir no por problema físico sino psicológico) que operarse para reconducir una sexualidad ambigua. Es el caso de quienes nacen con hiperplasia adrenal congénita (una variante de la cual es el síndrome de insensibilidad andrógena), los que sufren mosaicismo, quimerismo u otra causa congénita de identidad sexual mixta.
En estos casos la cirugía sirve para confirmar a una persona en el sexo “dominante” y, por lo tanto, para  corregir una condición patológica. En puridad, eso no sería cambiar de sexo sino más bien confirmar lo que era originariamente ambiguo.
  1. La disforia de género es otra cosa: es un problema psicológico, no físico.- Es cierto que determinadas personas dicen identificarse con el otro sexo, pero ese no es un problema genético o físico, sino psicológico.
De hecho, siguen siendo varones y mujeres, porque nadie nace con un género, sino con un sexo biológico. El género (la conciencia y sentimiento de uno mismo como hombre o mujer) es un concepto sociológico y psicológico, no un concepto biológico objetivo.
En esos casos se puede hablar de disforia de género. Un trastorno psicológico recogido en el Manual de Diagnósticos y Estadísticas de la Asociación Americana de Psiquiatría. Pero ellos tienen pene y ellas vagina. Y su problema no se soluciona sometiéndose a tratamiento hormonal o pasando por el quirófano.Paul R. McHughPaul R. McHugh
En unas declaraciones a Actuall, el catedrático de Genética, Nicolás Jouvé señalaba que tal cosa “supone un abuso total” pues lo que hacen “las campañas de la Ideología de Género es tomar casos patológicos y además sumamente raros, para justificar la idea de que se puede elegir el sexo a voluntad, y para manipular a los menores y a los padres”
  1. Es un grave error hormonar a adolescentes que dicen ser transgénero.- Ese tipo de trastornos de disforia o de confusión de la sexualidad son transitorios y pueden remitir en la edad adulta, por lo que resulta contraproducente hormonar a púberes o adolescentes insatisfechos con su género.
La inmensa mayoría de niños y niñas que durante la infancia confunden su género, terminan aceptando su sexo biológico una vez pasada la pubertad. Hablamos del 98% de los varones y del 86% de las mujeres. Así lo subraya el Colegio Americano de Pediatras.
Resulta, por lo tanto, contraproducente someter a adolescentes a operación de cambio de sexo o la administración de hormonas sexuales como la testosterona  y los estrógenos del sexo opuesto, porque la confusión de género de la infancia se suele corregir después de la adolescencia.
No se les impone una dieta de reducción de peso a quienes tienen una percepción irreal de sí mismos, como los anoréxicos
Como subrayaba el profesor  Richard B. Corradi, (profesor de Psiquiatría de Cleveland) en un trabajo publicado en The Federalist, es contraproducente hormonar a esos adolescentes o someterles a cambio de sexo, del mismo modo que no se les impone una dieta de reducción de peso a quienes tienen una percepción irreal de sí mismos, como las que se creen obesas. Y de hecho, se diagnostica la anorexia como un trastorno psiquiátrico y se la trata apropiadamente con psicoterapia.
Y aún es más grave someter a estos tratamientos a niños preadolescentes cuyo pensamiento prelógico difumina los límites entre la fantasía y la realidad.
  1. El apoyo de los poderes públicos a la transexualidad equivale al “abuso infantil”. Así de tajante se expresa la doctora Michelle Cretella, presidenta del Colegio Americano de Pediatras. Estas son sus palabras: “cuando las instituciones académicas, médicas y otras de carácter público promocionan la toma de hormonas tóxicas y la extirpación quirúrgica de partes del cuerpo sanas como parte de la asistencia sanitaria para los niños acaban involucrados en el abuso infantil institucionalizado”.
El Colegio Americano de Pediatras publicó en marzo de 2016 una declaración que desacredita la ideología de género y recoge los datos científicos y médicos que muestran que transgenerar a los menores “daña a los niños”.
  1. Alentar el cambio de sexo puede abocar a los menores a un destino con graves riesgos de salud.– Es importante que los padres sepan que las tasas de suicidio son veinte veces mayores en los adultos que usan hormonas del sexo opuesto y/o se someten a una cirugía de cambio de sexo.
De forma que alentar el cambio de sexo en menores equivale a abocarles a un futuro con graves riesgos para su salud. Así lo advierte el Colegio Americano de Pediatras: muchos niños elegirán una vida “llena de hormonas cancerígenas y de productos químicos tóxicos nada recomendables para la salud”;  y muchos de ellos “elegirán la mutilación quirúrgica, innecesaria, de partes de su cuerpo perfectamente sanas en su juventud.

http://www.actuall.com/democracia/verdades-mentiras-la-transexualidad-dice-exactamente-la-ciencia/?mkt_tok=eyJpIjoiTVROa01EUm1abUpqWW1JMyIsInQiOiJEdk8xYkgyXC9mc3FJQnhFSFZITmJpK1BRM044VzNUbURNeHVTMWFXb0p5Z2Q3SzNuMDNsUSswc3laaDN6bmlsRXNrcXpkSE1UczF2dkZabU9UaFhXMmxscTVkdTVrckxBbVZMajFPR0ZmM0c2QktvaWlYem1sM0dmcXlVV2NjNm0ifQ%3D%3D

miércoles, 21 de junio de 2017

Síndrome post aborto

Trastornos piscológicos en mujeres que han abortado



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Por: Sandra Gutierrez
Depresión, hostilidad y conducta autodestructiva son algunas de las consecuencias psíquicas que sufren las mujeres que han abortado, que en España suman ya más de 800.000. El "Síndrome Post-aborto" (SPA) ha sido estudiado en países como EEUU, Canadá, Finlandia, Francia, Suiza e Inglaterra. Un equipo de profesionales de salud mental ha iniciado la primera investigación sobre el SPA en España.
Según un estudio de la Real Academia de Obstetricia de Inglaterra, el 59 por ciento de las mujeres que abortan tiene altas probabilidades de sufrir problemas psiquiátricos graves y permanentes. Los trastornos psíquicos derivados del aborto se conocen como Síndrome post-aborto (SPA), un tipo de trastorno de estrés post-traumático (PTSD). Algunos de los síntomas más frecuentes son ansiedad, conducta agresiva, pesadillas, pensamientos o actos suicidas, bulimia, anorexia, abuso de alcohol y drogas y ruptura de relaciones de pareja.
Daños a largo plazo
El Síndrome post-aborto puede tardar años en manifestarse debido a la represión a la que recurren muchas mujeres como mecanismo de defensa. Según Juan Cardona, psiquiatra y académico de la Real Academia de Medicina de Valencia y miembro del equipo investigador español, «después del trauma que supone el aborto se deteriora la afectividad, la capacidad de querer, la voluntad, y todo lo demás viene en cascada: la ruptura con parejas sucesivas, la depresión y otras consecuencias negativas».
En cuanto a la relación de pareja, la doctora Emily Milling halló que el 70 por ciento de las 400 parejas de su estudio se rompieron en el año siguiente al aborto. Por otro lado, el doctor Phillip Ney, psiquiatra infantil de la Universidad de British Columbia, descubrió que el aborto aumenta el maltrato a los otros hijos. De hecho, en Estados Unidos el maltrato infantil ha aumentado un 1000 por cien desde que se legalizó el aborto.
También el suicidio aumenta notablemente entre las mujeres que han abortado. Los investigadores finlandeses Speckhard y Vaughan constataron que la tasa de suicidio en el año posterior al aborto era tres veces más alta que la media femenina, y siete veces más alta que la de las mujeres que habían dado a luz. El estudio más completo sobre el SPA data de 1997, y fue financiado por el Gobierno de Finlandia. Sobre una muestra de 9.129 mujeres, el estudio reveló que las que abortaron tuvieron 4 veces más probabilidades de morir al año siguiente que las que habían dado a luz.
Organismos internacionales que promueven el aborto han reconocido la existencia de secuelas psicopatológicas. La Federación Internacional de Planificación Familiar (Planned Parenthood) los ha confirmado en su Plan Trienal del período 1990-1993: «Una serie de estudios y encuestas de los opositores al aborto han mostrado que la incidencia del trauma post-aborto puede llegar a afectar al 91 por ciento de los casos. Algunos informes recientes del Instituto Alan Guttmacher que no han sido publicados indican que el alcance del problema puede haber sido correctamente calculado en dichos estudios».
Hasta ahora, el único estudio que existe en España sobre este Síndrome fue elaborado en 1993 por la Asociación Española de Neuropsiquiatría, titulado «Mujer y salud mental». En él se señalaban como rasgos de las mujeres que abortan más de una vez la inmadurez, la inestabilidad emocional, la sexualidad dependiente, los problemas de pareja y las tendencias de personalidad patológica como esquizofrenia y psicopatía. Según datos oficiales, el 25 por ciento de las mujeres que abortan ya habían abortado antes.
Primer estudio en España
Ante la ausencia de estudios especializados sobre este problema que afecta a casi un millón de mujeres en nuestro país, un equipo de psicólogos y psiquiatras ha elaborado una página web para dar a conocer los estudios internacionales sobre las secuelas del aborto. En ella se presenta un cuestionario para profesionales de salud interesados en colaborar para recoger datos de la población española con el fin de realizar un estudio sobre el SPA en España. Asimismo, desde su página web, www.nomassilencio.com, se ofrece ayuda psicológica a las mujeres que sufren el Síndrome.
Frente a la idea de que el aborto evita problemas psíquicos derivados de un embarazo no deseado, Pilar Gutiérrez, psicóloga e investigadora del SPA, aclara que «las estadísticas muestran todo lo contrario». Según la OMS, «las mujeres con algún trastorno emocional corren mayor riesgo de desajustes mentales después del aborto»..

Sandra Gutierrez
 https://www.aciprensa.com/recursos/trastornos-piscologicos-en-mujeres-que-han-abortado-22/

martes, 20 de junio de 2017

Experimentando con los niños


En junio de 2015, la televisión pública americana publicaba en su web un reportaje sobre los tratamientos médicos a niños transexuales, en el que se entrevistaba a varios doctores del Hospital Infantil Lurie de Chicago, especializado en transexualidad.
Los tratamientos hormonales para transexuales adultos no son ninguna novedad. Hace tiempo que vienen siendo utilizados por personas que quieren cambiar su apariencia externa, con el fin de adecuarla al sexo de su elección.
Lo que sí es una novedad relativamente reciente es el uso de tratamientos específicos para niños, a los que desde 2007 se les han empezado a aplicar los denominados bloqueadores de la pubertad. Con ellos se bloquean en el niño las hormonas propias de su sexo, para que no desarrolle los caracteres secundarios típicos del mismo: barba en los niños, pecho en las niñas, etc. Este tipo de sustancias se están administrando a niños de solo 10 años de edad.
Sin embargo, como explican los doctores en el propio reportaje, no existe suficiente investigación sobre los efectos que puede tener bloquear así la pubertad. En concreto, preocupan los efectos sobre el desarrollo neurológico y el crecimiento óseo al bloquear las hormonas que el cuerpo produce de manera natural. Está ya comprobado que el bloqueo de la pubertad reduce la densidad ósea, pero lo que se desconoce es cuánto aumenta el riesgo de futura osteoporosis en esos niños. Y en cuanto al desarrollo cerebral, tampoco existen investigaciones suficientes sobre el impacto del tratamiento: se sabe que durante la pubertad hay un importante desarrollo cerebral, por lo que cabe pensar que el bloqueo de la pubertad afecte a ese desarrollo, pero aun no se sabe cómo afecta.
Tras el tratamiento de bloqueo de la pubertad, a esos niños se les aplica tratamiento con hormonas del sexo elegido. Ahí los riesgos son algo más conocidos, porque son tratamientos que han venido aplicándose a adultos desde hace años. Se sabe, por ejemplo, que se incrementa para los niños el riesgo de infarto, diabetes o trombos. Sin embargo, según los doctores entrevistados en el reportaje, se desconoce cuánto se incrementa el riesgo de cáncer. También se sabe que disminuye la fertilidad, pero se desconoce si esa disminución es reversible.
Aunque la mayor incógnita sobre la aplicación de esos tratamientos hormonales a niños es la relativa a los efectos a largo plazo: esta va a ser la primera generación que va a estar 50 o 70 años tratándose de modo continuo con hormonas del sexo contrario, y simplemente se desconoce qué efecto tiene eso.
Resumiendo: desde 2007, en Estados Unidos se está aplicando a niños a partir de 10 años un doble tratamiento, en el que primero se les suministran bloqueadores de la pubertad para suprimir las hormonas de su propio sexo y luego se les empiezan a suministrar con carácter permanente las hormonas del sexo contrario. Y los propios doctores encargados de aplicar esos tratamientos reconocen que no saben cuáles son las consecuencias a largo plazo, que desconocen cuánto aumenta el riesgo de cáncer y que no existen suficientes investigaciones sobre el impacto que eso puede tener en el crecimiento óseo y en el desarrollo cerebral del niño.
Pero lo más sorprendente del reportaje es ver cómo los propios doctores reconocen que el uso de bloqueadores de la pubertad con niños transgénero no está aprobado por las autoridades sanitarias americanas. Eso no quiere decir que esté prohibido, sino simplemente que no se ha proporcionado aún el aval oficial a ese tipo de tratamiento. Es decir, por algún motivo que el reportaje no menciona, aún no se recomienda oficialmente ese tipo de tratamiento. A pesar de lo cual, se lo aplican a niños de solo diez años.
Perdonen la pregunta, pero desde mi ignorancia no puedo dejar de hacerla: ¿estamos aplicando a niños tratamientos no suficientemente contrastados, por motivos puramente ideológicos?  O si quieren lo planteo de otra forma: ¿se permitirían esos tratamientos a niños si no estuviéramos hablando de un tema relacionado con la ideología de género?
 http://blogs.libertaddigital.com/enigmas-del-11-m/experimentando-con-los-ninos-14403/

lunes, 19 de junio de 2017

Sobre la ideología de género

SOBRE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO



No aceptar la ideología de género no es discriminación, no es ser intolerante ni homofóbico.
Una cosa no tiene nada que ver con la otra.
Cuando los fetos se forman, poseen dos cromosomas sexuales, XX o XY según sean niña (XX) o niño (XY). Los genes contenidos en estos cromosomas determinan el desarrollo físico de los fetos. Así, los embriones desarrollan diferentes órganos según el sexo.
En la pubertad, se producen una serie de hormonas, testosterona si es varón o estrógeno y progesterona si es mujer, que influencian no sólo la forma física como la persona se desarrolla, sino, una serie de características afectivas, psicológicas, etc.
Esto no es discriminación, es simple biología. Esto no es homofobia, pues, que yo sepa, todos los seres humanos mantenemos el derecho de meter a quien nos dé la gana en nuestra cama.
El hecho de nacer como hombres o mujeres no es un hecho cultural, es biológico. ¿O me van a decir que cuando una madre gestante hace la ecografía para saber el sexo del bebé y pregunta al médico si el bebé será niño o niña está siendo homofóbica? ¡Por favor! Las cosas como son.
La ideología del género no promueve la igualdad entre los sexos, la ideología del género promueve la asexualización del ser humano.
Esta ideología, que es eso mismo, una corriente de pensamiento, no una teoría científica ni mucho menos una evidencia científica, sostiene que los seres humanos somos “neutros” cuando nacemos, y podemos escoger si ser hombres, mujeres, o una combinación de ambos cuando crecemos.
Dejemos una cosa clara, el sentimiento no se sobrepone a la naturaleza.
Yo no puedo cambiarme a voluntad. Si un día decido ser un gato, ese sentimiento no va a hacer que me salga pelo y me crezca una cola. Nací como mujer y por eso, tengo una serie de órganos propios: útero, ovarios, vagina, vulva. ¡Yo no tengo “derecho” a tener una próstata!
Las personas que nacen con un sexo determinado y luego sienten que no tienen el sexo adecuado -una mujer que se siente hombre o un hombre que se siente mujer- sufren de un síndrome conocido como “disforia de género”. No es la regla, es la excepción. No voy entrar aquí en casuísticas, basta decir que estas personas tienen que ser respetadas, queridas y acompañadas.
Hay quien defienda la ideología de género diciendo que ésta va a disminuir la violencia contra la mujer o los abusos sexuales. No es haciendo a los seres humanos “neutros” que defendemos los derechos de la mujer.
¡No es perdiendo nuestra identidad de mujeres que vamos a hacer que los hombres nos respeten! Estamos luchando en el sitio equivocado.
¿Quieren disminuir el abuso sexual de mujeres? Primero, ¡apoyen más a las familias! La mayoría de violadores vienen de familias rotas, donde el padre muchas veces está ausente o es abusivo. Segundo, ¡no fomenten que se use a la mujer como objeto en los medios sociales, en los periódicos, en la publicidad! Tercero, den más apoyo a las mujeres que sufren este tipo de violencia, que los agentes del orden cumplan efectivamente su deber de protegerlas.
Por ejemplo, muchos años tuvimos una señora trabajando en mi casa, su esposo le pegaba y cada vez que iba a la comisaría a denunciarlo, la policía no hacía nada porque el hombre era mecánico y les arreglaba las patrullas gratis.
¿Qué es lo que hemos conseguido tratando de hacer a la mujer igual al hombre? ¿Que trabajemos las mismas horas, que si salimos embarazadas nos despidan o no nos den trabajo si tenemos hijos pequeños? ¡Eso no es igualdad!
Pongamos otro ejemplo, para las que quieren ser madres o tener una familia, igualdad es dar a esas mujeres la oportunidad de trabajar a medio tiempo, si así lo deciden, para poder pasar más tiempo en casa con los niños.
Que no se nos penalice en el mercado laboral por querer ser madres. Eso es no discriminar a la mujer.
La mujer posee características únicas en comparación con el hombre: nuestra capacidad para hacer varias cosas al mismo tiempo, atención a los detalles, capacidad de entrega, etc.
La igualdad no se alcanza negando nuestras diferencias sexuales, la igualdad se alcanza respetando las diferencias de cada sexo y lo que cada sexo aporta a la sociedad.

viernes, 16 de junio de 2017

Transgénero es una enfermedad mental

"Transgénero" es una enfermedad mental, y debe tratarse como tal: dice el ex jefe del departamento de psiquiatría del hospital Johns Hopkins

La locura del "transgénero" actualmente promovida por los medios de comunicación controlados como "la próxima frontera de los derechos civiles" es en realidad una enfermedad mental y su promoción que está cooperando con trastornos mentales, ha dicho el ex Jefe de Psiquiatría del Hospital Johns Hopkins.

Dr. Paul R. McHugh, quien se encuentra actualmente como un Distinguido Profesor de Psiquiatría en el hospital de fama mundial, también dijo que los cambios de sexo eran "biológicamente imposible", y que los médicos que "promueven la cirugía de reasignación sexual, están colaborando con la promoción de un trastorno mental".

Además, dijo, "la transexualidad es un trastorno mental que merece tratamiento" como la sociedad  también es tratada para otros trastornos mentales, y no debe ser atendido por los medios de comunicación o la profesión médica en la forma en que lo es.

Dr. McHugh, quien es el autor de seis libros y al menos 125 artículos médicos revisadas por pares, hizo estas declaraciones en un artículo en el Wall Street Journal titulado "Cirugía Transgénero no es la Solución", en la que explicó que la cirugía transexual no es la solución para las personas que sufren un "trastorno de la suposición" - la idea de que su masculinidad o feminidad es diferente a lo que la naturaleza les asigna biológicamente.

En apoyo de su opinión, se refirió a un estudio reciente que mostró que la tasa de suicidio entre las personas "transgénero", quienes se sometieron a cirugía de reasignación es 20 veces más alta que la tasa de suicidio entre las personas normales.

Dr. McHugh señaló también estudios de la Universidad de Vanderbilt y la Clínica Portman de Londres de los niños que habían expresado sentimientos transgénero pero para los cuales, con el tiempo, el 70-80% habían "perdido espontáneamente esos sentimientos" - dando a entender que mucha de esta "transexualidad" era, de hecho, trenzado por adultos que proyectan estos sentimientos en los niños.

"Mientras que el gobierno de Obama, Hollywood y los principales medios de comunicación como la revista Time promueven la transexualidad como normal", dijo el Dr. McHugh, estos "los responsables políticos y los medios de comunicación están haciendo ningún favor, ya sea para el público o el transgénero por el tratamiento de sus confusiones como un derecho en la necesidad de defender en lugar de como un trastorno mental que merece la comprensión, el tratamiento y la prevención".

"Esta intensamente sensación sentida de ser transgénero constituye un trastorno mental en dos aspectos. La primera es que la idea de desalineación sexual es simplemente equivocada - que no corresponde con la realidad física. La segunda es que puede conducir a resultados psicológicos sombrías".

El trastorno de la persona transexual, dijo el Dr. McHugh, está en "suposición" de la persona que son diferentes a la realidad física de su cuerpo, de su masculinidad o feminidad, según lo asignado por la naturaleza.

Es un trastorno similar a una persona que sufre anorexia "peligrosamente delgada" que se ve en el espejo y piensa que está con "sobrepeso", dijo el Dr. McHugh.

Este supuesto, el género de uno está sólo en la mente, independientemente de la realidad anatómica, y ha llevado a algunas personas transexuales a presionar por la aceptación social y la afirmación de su propia subjetiva "verdad personal", dijo el Dr. McHugh.

Como resultado, algunos estados - California, Nueva Jersey y Massachusetts - han aprobado leyes que prohíben los psiquiatras", incluso con permiso de los padres, el esfuerzo por restaurar los sentimientos naturales de género a un menor transgénero", dijo.

Los defensores de los transexuales no quieren saber, dijo McHugh, que los estudios muestran que entre el 70 y el 80% de los niños que expresan sentimientos transgénero "espontáneamente pierden esos sentimientos" con el tiempo.

Además, para aquellos que se sometieron a cirugía de reasignación sexual, la mayoría dijo que estaban "satisfechos" con la operación", pero sus posteriores ajustes psicosociales no fueron mejores que aquellos que no tuvieron la cirugía."

"Y así en Hopkins dejamos de hacer la cirugía de reasignación de sexo, ya que desde la producción de un "satisfecho", el paciente seguía preocupado y parecía una razón insuficiente para amputar quirúrgicamente órganos normales," dijo el Dr. McHugh.

El ex jefe de Johns Hopkins de la psiquiatría también advirtió en contra de permitir o fomentar determinados subgrupos de los transexuales, como los jóvenes "susceptibles a la sugestión de "todo es normal" educación sexual "y" consejeros "de la diversidad de las escuelas que, como "los líderes de culto, "pueden" animar a estos jóvenes a distanciarse de sus familias y ofrecer asesoramiento sobre rebatir argumentos en contra de tener la cirugía transexual".

Dr. McHugh también informó que hay "médicos equivocados" quienes,  trabajan con niños muy pequeños que parecen imitar al sexo opuesto, administrando "hormonas de la pubertad, retrasandolo para hacer cirugías de cambio de sexo posteriores menos oneroso a pesar de que los fármacos frenan el crecimiento y el riesgo de los niños de causarles la esterilidad".

Esta acción viene "cerca del abuso infantil", dijo el Dr. McHugh, dado que cerca del 80% de esos niños "abandonan su confusión y crecen de forma natural en la vida adulta si no se trata."

"Es biológicamente imposible el "cambio de sexo", dijo McHugh. "Las personas que se someten a la cirugía de reasignación de sexo no cambian de hombre a mujer o viceversa. Más bien, se convierten en hombres o mujeres masculinizadas o feminizadas. Afirmar que esto es cuestión de los derechos civiles y fomentar la intervención quirúrgica es en realidad para colaborar y promover un trastorno mental".

The New Observer
 http://europauniversal.blogspot.com.es/2014/09/transgenero-es-una-enfermedad-mental-y.html

jueves, 15 de junio de 2017

Criminalizando al hombre


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Alicia Rubio: «Cuando nos prohibieron ser mujeres... y os persiguieron por ser hombres»

La ideología de género es «una reingeniería social perversa, totalitaria y basada en mentiras»

La ideología de género es «una reingeniería social perversa, totalitaria y basada en mentiras»
Alicia Rubio desmonta intelectualmente la ideología de género y apunta una de las causas de su implantación: para muchos constituye un buen negocio.
22 noviembre 2016

Enemistada con la realidad y con la ciencia, la ideología de género recurre para imponerse, como lo han hecho antes que ella todas las ideologías totalitarias, a la coacción mediante el adoctrinamiento escolar, la intrusión en las relaciones privadas y la persecución del disidente.

Envuelta en palabrería buenista (lucha contra la violencia, la intolerancia, la discriminación), una de las bazas que permiten su avance es que socialmente no está identificada como una ideología fanatizada e invasiva. Su otro pilar es el negocio que supone, enganchada al presupuesto público, para sus impulsores y beneficiarios.

Un libro acaba de publicarse que clarifica ambos puntos: Cuando nos prohibieron ser mujeres... y os persiguieron por ser hombres, de Alicia V. Rubio, filóloga, profesora de educación física en un centro público durante veinticinco años. Ha escrito un volumen bien documentado en datos y referencias y muy sólido argumentalmente, que hace honor a lo que promete su subtítulo: Para entender cómo nos afecta la ideología de género. Como ella misma nos explica, es el resultado tanto de la reflexión como de su propia experiencia docente.

-¿Cuándo oyó hablar por primera vez de esta ideología? 
-En realidad lo primero que me encontré fue una interpretación irracional y descabellada de unos hechos que denotaban desconocimiento absoluto de nociones básicas de antropología y biología. Sucedió en las reuniones de profesores de educación física durante la puesta en marcha de los Campeonatos Escolares de la Comunidad de Madrid. Se constataba, de forma generalizada, que el entusiasmo y los comportamientos de las chicas frente a la práctica deportiva no eran como en los varones.


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-¿Y eso les sorprendía?
-A mí no me causaba ningún asombro porque sabía sus causas últimas, sin embargo a ellos les causaba indignación y sorpresa y lo achacaban a los estereotipos inculcados, los roles sociales y la oposición de los padres, en aras de tales roles, a que sus hijas hicieran deportes “de chicos”.

-Son los postulados del género...
-No se hablaba de ideología de género pero su indignación era provocada por la evidencia de que aún éramos muy diferentes hombres y mujeres, es decir, que no se había producido la deseada “igualdad de género”.

-¿Y es el deporte el ámbito más lógico para empezar a imponerla?
-El que esto proviniera de profesores de educación física, que diariamente constatan las diferencias entre los sexos en comportamientos, gustos, intereses y capacidades me alarmó especialmente. Y aunque sabía las diversas causas de esas diferencias, comencé unos estudios sobre los roles sociales en las casas, la imposición de juguetes, la causa de la elección de formas de ejercicio y deportes, el abandono progresivo de la actividad física según avanzaba el desarrollo de las chicas y sus razones…

-¿Con qué conclusiones?
-Nada de lo que se concluía tenía que ver con las causas esgrimidas por los “ideólogos de género" y sus seguidores.

-¿Por qué decidió plasmar ese estudio en un libro?
-Porque me di cuenta de que mucha gente no sabía las razones profundas de las diferencias en comportamientos, gustos, deseos, intereses, capacidades y percepciones entre hombres y mujeres y porque, a medida que fui recopilando datos, se empezó a dibujar la figura de una reingeniería social perversa, totalitaria y basada en mentiras. Y había que contarlo.

-¿Qué es lo natural en el ámbito de los juegos o el deporte?
-Uno de los objetivos del totalitarismo de género es que jueguen obligatoriamente juntos, igual y a las mismas cosas, tal y como desarrollan los reglamentos de las leyes de igualdad. Pero es evidente que niños y niñas juegan diferente, si bien en la infancia aún no se han determinado claramente las enormes diferencias en todos los ámbitos que se van a evidenciar durante el desarrollo sexual.

-¿Qué pasa cuando crecen?
-En los institutos la tendencia natural es a establecer grupos con iguales del mismo sexo, que tienen las mismas percepciones, gustos e intereses, y es complicado conseguir grupos mixtos para determinadas actividades en educación física. A medida que continúa la maduración sexual, las diferencias en comportamientos y frente al ocio y el deporte se hacen mayores simplemente porque la naturaleza determina a sus prototipos de ambos sexos los comportamientos adecuados para su función biológica de supervivencia de la especie: defensa de la prole en los varones con comportamientos más agresivos, competitivos y atrevidos y éxito del desarrollo de embriones y preservación de la propia pervivencia en la hembra, con comportamientos más cautos y sedentarios.


Un momento del acto de presentación del libro en Madrid, el pasado 25 de octubre. De izquierda a derecha, José Javier Esparza, escritor y periodista; Alicia Rubio, autora; Leonor Tamayo, presidente de Profesionales por la Ética; y Alfonso Basallo, director de Actuall.

-¿Y eso no son solo roles sociales y culturales en los que son educados?
-Estos comportamientos no son impuestos, sino que surgen de cada una de las células de una especie biológicamente exitosa en la dicotomía de sexos y funciones para la supervivencia de la especie. Y naturalmente, como es innato, la lucha por la igualación de hombres y mujeres es interminable y exige continuamente fondos y esfuerzos para erradicar la naturaleza.

-Usted sostiene que el feminismo arruina la feminidad...
-El feminismo se fundamentó en la idea de la relación entre sexos como una lucha entre opresor, el varón, y oprimida, la mujer, tal y como lo expresó Engels. Y la opresión en realidad es la dicotomía de las funciones reproductivas: la maternidad es la causa de que el rol biológico femenino termine afectando a su rol social. La mujer debe librarse del rol biológico-social para ser el sexo hegemónico, debe sustituir, imitando al amo. Debe comportarse como un hombre y, por ello, todos los condicionantes y características femeninas son indeseables. También en el plano sexual y reproductivo: su comportamiento en el sexo no ha de ser selectivo sino masculinizado y la maternidad no debe ser una traba para su nuevo rol al margen de su biología. Y al final, todo eso supone que debe renunciar a sí misma, que debe dejar de ser mujer con todos sus condicionantes y características para dejar de ser oprimida. El feminismo nos prohíbe ser mujeres.

-¿Hay una relación entre feminismo e incremento de las rupturas matrimoniales?
-Naturalmente que hay una relación: el feminismo subvierte todo el organigrama biológico y con su corpus ideológico de victimismo frente a un hombre opresor por naturaleza dificulta las relaciones heterosexuales creando resentimiento. No es posible una relación estable con alguien a quien consideras un opresor que solo quiere esclavizarte y engañarte.

-¿Y con la llamada violencia de género?
-El tema de la violencia de género es la materialización legal y punitiva de esa concepción de las relaciones entre sexos. Implica negar que hay mujeres violentas, que existen otras víctimas, que no todos los hombres son agresores…y que el hombre agrede, maltrata o mata a su pareja femenina por ser mujer, en tanto la realidad nos muestra otras muchas razones: relaciones deterioradas, maltrato mutuo, alcohol, locura, enfermedades mentales, intereses económicos…

-¿Niega usted entonces un factor esencialmente "machista" en ese tipo de violencia?
-La violencia sobre la mujer solo por ser mujer y sentirse el hombre superior es excepcional en los países igualitarios, pero se aplica como única causa. Y esto hace incrementar la ratio de tales hechos violentos…y criminaliza al varón, culpable por genes de tal violencia.

-¿Hay un vínculo entre el feminismo y el homosexualismo y la ideología de género?
-Sí hay un vínculo claro entre la ideología de género y los lobbies feministas y homosexualistas: y es la negación de la biología.

-¿Se refiere a la desfeminización que mencionaba antes?
-La mujer ha de ser como un varón y vivir la sexualidad de igual manera. Obviamente al venderle esto se le engaña, por lo que hay que buscar soluciones a esa maternidad que le va a sobrevenir por su biología en unas relaciones sexuales: los anticonceptivos, el aborto y los medicamentos abortivos o anti-implantatorios son el equipaje adicional al engaño de que somos iguales. Y todo el deterioro de la salud que pagamos por creernos el infundio de que podemos obviar la biología y crearnos una sexualidad y unos roles con solo desearlo.

-¿Y en el caso del homosexualismo?
-La otra forma de evitar la biología (y aquí entran los lobbies homosexualistas) es el amor homosexual: el amor lésbico no presenta esos condicionantes y los varones homosexuales, feminizados y sin deseo sexual por ella, ya no son ese animal peligroso que oprime a la mujer con la maternidad y cuyos comportamientos varoniles tanto odian (e imitan) las feministas. De hecho la inmensa mayoría de las ideólogas feministas son lesbianas y se caracterizan por odiar de forma enfermiza al varón.

-¿A quién beneficia la implantación de esta ideología "anti-biológica"?
-La ideología de género es el sustento doctrinal de feminismo y del homosexualismo y lo que hace ricos y poderosos a los lobbies feministas y homosexualistas. Ahora bien, que eso esté beneficiando a la mujer y el homosexual individual está por ver. Desde luego, como mujer, afirmo que la ideología de género y el feminismo son actualmente nefastos para la mujer real.

-Otro punto emparentado: la "des-masculinización" de los hombres. ¿Se educa hoy a los niños con patrones femeninos o se les exige como adultos patrones femeninos de conducta?
-La demonización de lo masculino y la criminalización del varón son dos de los resultados de este dislate ideológico que, sorprendentemente compran algunos varones contra sus propios intereses: siempre ha habido colaboracionistas con el enemigo.

-¿Por qué usa el término "criminalización"?
-Se enseña a asociar violencia y masculinidad y a despreciar comportamientos inherentes a la masculinidad. Se pone especial énfasis en que el varón sea emotivo, sensible, no competitivo… pese a que su testosterona y hasta su conformación cerebral lo dificultan. Se le criminaliza como “violento genético”, obviando que su función de protector de la prole le ha conformado durante millones de años para ser perfecto en tal función y que instintivamente respeta a los débiles. Si el hombre hubiera sido el “violento matarife de hembras” que dicen ahora que es y no el que daba su vida por la pervivencia de la prole, no estaríamos aquí.

-Y ¿cómo re-masculinizar a los hombres sin que parezca que se reivindica la violencia que se les atribuye?
-Hay que reivindicar la cualidades de los hombres, hacer que se sientan orgullosos de serlo, que  se conozcan y se comprendan a sí mismos, y dejar de perseguir a los jóvenes con una visión falsa del hombre como un maltratador genético sin solución, que es lo que se hace en los cursillos contra la violencia de género: crear incomprensión entre los sexos, y acusar y discriminar a los varones.

-La naturaleza siempre "se venga" de las violaciones de la ley natural. ¿Se empieza a "vengar" también de la ideología de género?
-De momento, con un alto grado de infelicidad a nivel individual de todas las personas a las que se ha engañado, que quieren ser lo que no son y ponen especial esfuerzo en luchar contra su naturaleza.

-¿Por ejemplo?
-Mujeres a las que han hecho creer que son como los hombres y tratan infructuosamente de serlo; hombres que se encuentran criminalizados por ser lo que son... Nos prohíben ser mujeres, os persiguen por ser hombres...

-Lo sintetiza el título de su libro...
-Y sin olvidar a los niños sin referentes, más solos, inseguros, tristes y desprotegidos… Los utilizan por ser niños porque, y eso se refleja bien en los últimos capítulos, el menor, que nunca ha tenido tantos derechos, nunca ha sido tan utilizado, engañado y mercadeado como ahora.

-¿Y por qué el mundo educativo acepta tan pasivamente el adoctrinamiento de género, la perspectiva de género, la verborrea de género...?
-Porque la gente no sabe lo que hay detrás. Esta ideología se vende mediante mensajes buenistas, apelación a la emotividad irracional, técnicas de manipulación de masas en todos los medios de comunicación… Mucha gente ha aceptado esta ideología sin saberlo y por manipulación, engaño y “machaque” de los mass media.


Cristina Cifuentes, del Partido Popular, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha denunciado ante la fiscalía al director del Colegio Juan Pablo II de Alcorcón por discrepar de la ideología de género en una carta a los padres de alumnos del centro.

-¿Qué hay detrás que mucha gente no sabe?
-Lo que hay que entender es que aquí hay mucho, muchísimo dinero en juego y los medios de comunicación se llevan su porcentaje del pastel, como políticos, lobbies y otros grupos y personas que luego, al margen del bien común y apelando precisamente a esa razón última, imponen leyes y adoctrinamientos.

-E insultos...
-Nadie queremos ser tachados de machistas, discriminadores, homófobos, LGTBfobos, retrógrados, carcas… y la mejor forma de demostrar que no los somos es permitir que (presuntamente) se enseñe a los menores a no serlo.

-¿Eso es malo?
-Lo que pasa es que no se enseña eso, sino otras cosas. El objetivo expreso de las leyes de género no tiene nada que ver con el objetivo tácito.  Espero que los que lean mi libro se vacunen definitivamente al ver, en los tres capítulos de técnicas de manipulación utilizadas, el “cartón del decorado”.

-¡Y todos han pintado ese decorado! ¿Por qué tanta unanimidad entre los partidos para imponer la ideología de género? ¿Hay un designio mundial?
-Toda esta ideología irradia de la ONU y ahora también de la UE (Informes Lunacek, Noichl, Rodrigues). Desde estos organismos proponen directrices de acción que solo son recomendaciones, pero que los países firman, vinculándose.

-¿Quién pone el dinero y quién lo cobra?
-Poner en marcha tales políticas implica grandes movimientos de fondos públicos que, con la disculpa de luchar contra la violencia de género, la desigualdad entre hombres y mujeres, la situación de desprotección de la mujer, la discriminación de personas LGBTI… se utilizan en grupos de presión, redes clientelares, campañas públicas que compran la voluntad de los medios de comunicación… Hay unanimidad porque todos quieren su parte del negocio del género.

-Y al que se resista...
-Como se vende en mensajes buenistas y manipulando emotivamente con cifras y datos falsos o sesgados, se presentan a sí mismos ante la sociedad como partidos igualitarios, no discriminadores, no machistas, no homófobos… justo los adjetivos que aplican a los que denunciamos la verdad de todo este negocio.

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 http://www.religionenlibertad.com/ideologia-genero-una-reingenieria-social-perversa-totalitaria--53287.htm